| |
 |
| Buenos Aires, 26 de octubre 2007 |
|
|
|
|
|
 |
|
|
|
|
|
|
|
 |
Continuación Discurso de incorporación del Lic. Alejandro M. Estrada
|
|
|
|
|
|
 |
La economía cerrada es probablemente el principal error de política económica que siguió la Argentina durante la segunda parte del siglo XX. Es cierto, hubo algunos intentos para salir de esta trampa pero la realidad es que el concepto autárquico se acabó imponiendo. Desde hace algunos años se ha lanzado el MERCOSUR, pero como hemos visto Brasil (principal socio), es una economía cerrada. De esta forma nos estaríamos integrando con un país que comete nuestros mismos pecados.
Poco podremos esperar de la integración con Brasil. Una economía como la Argentina debería estar pensando en su apertura económica, como lo ha hecho Chile, que no desecha las integraciones parciales (NAFTA), pero lo hace manteniendo su apertura al resto del mundo.
El alto costo del capital
La inflación, un sistema impositivo desvastado, las continuas expropiaciones del valor de los ahorros, castigaron fuertemente las fuentes de capital originadas en nuestro propio país.
La subestimación de la competitividad internacional llevó a despreciar el costo del capital como un factor estratégico para lograrla. Se pensó y se piensa, que los estímulos provocados por el proteccionismo más los subsidios directos e indirectos otorgados a unos pocos sectores o regiones, crearían y crearán una industrialización competitiva.
Cualquier análisis nos muestra que la Argentina ha tenido costos del capital crecientes en relación a los países con los cuales debe competir.
Este tema ha merecido muy poco análisis por haberlo considerado poco relevante en términos de crecimiento económico, siendo por el contrario después de la apertura económica el más importante.
La Argentina de hoy tiene los índices de más bajo crédito bancario al sector privado, la ausencia de un mercado de capitales y probablemente una de las mayores cifras de fuga de ahorro interno.
A lo cual debemos agregar un bajo nivel de ahorro interno, por lo cual será muy difícil para nuestro país poder participar en el mercado mundial de manufacturas y servicios en forma activa.
Todo lo dicho nos indica que la salida de la crisis estructural, sólo será posible con una nueva fundación de nuestro sistema y organización económica.
Resumiendo, esa nueva fundación deberá estar basada en las siguientes reformas:
1. Integración económica con el mundo, tal cual ese mundo funciona actualmente. Esto equivale a destrabar el comercio exterior, tanto del lado de las exportaciones como de las importaciones.
2. Recuperación del ahorro interno y creación de estímulos para la repatriación de capitales.
3. Refundación de un sistema impositivo eficaz en cuanto a su administración y estimulante del ahorro y la inversión.
4. Recreación de una unidad de cuenta (moneda) que cumpla la función de dar la máxima seguridad a todo tipo de contrato.
5. Nueva fundación de un sistema bancario y creación de un mercado de capitales, siguiendo los ejemplos de los países que han logrado los menores costos del capital.
Es fundamental salir de los paradigmas actuales, los cuales subestiman el tipo de organización económica y sobreestiman la función de la política como fuente del progreso.
Los derechos de propiedad, la seguridad jurídica de los contratos, han sido desarrollos que los seres humanos han logrado con la intención de sobrevivir mejor.
Muchas gracias.
|
|
|
|
|
|
 |
|
|
volver
|
| |
|
|
|
|
 |
 |
 |
|
|
|
|
 |
|
Chile 1180 - (C1098AAX)
Teléfono y fax: 4021-7803 |4000-7638
Buenos Aires, Capital Federal - Rep. Argentina |
|
|
|
| |
|
|
|